21 julio 2016

Los fantasmas de los extraterrestres


No lo podemos negar, si hay un tema que ha intrigado a cientos de científicos e investigadores en todo el mundo, a lo largo de la historia, es esa gran posibilidad de la existencia de vida fuera de nuestro mundo, vida extraterrestre o alienígena como algunos le llaman. Y no me refiero a encontrar algunas formas de insectos o crustáceos en algún lejano planeta, sino a la posibilidad de que existan formas de vida inteligente, civilizaciones enteras más allá de las estrellas.

Recordemos que hablar de extraterrestres no es nada nuevo en el mundo. En el siglo XVI ya se hablaba de los “selenitas”, los habitantes de la Luna, descritos en varias obras literarias, algunas de ficción. Posteriormente, según avanzaba la imaginación de las personas fueron surgiendo los marcianos, los venusinos y otros tantos gentilicios más, para nombrar a los habitantes de otros planetas.

Pero la ciencia ficción inspiró a muchos investigadores en esta enorme posibilidad. Si aquí en la tierra se dio la formación de vida inteligente y civilizada, ¿por qué no habría de darse en otros planetas? Y de ahí comenzó una gran búsqueda de señales de vida fuera de nuestro planeta, pues a final de cuentas si se trata de extraterrestres, el lugar correcto para buscarlos en el espacio exterior, más allá de la Luna, Marte y otros planetas de nuestro sistema solar.

Gracias a esta hipótesis han surgido varias iniciativas que han lanzado muy importantes proyectos de búsqueda de vida fuera de la Tierra, que van desde la sonda espacial Pioner 10 lanzada al espacio en 1972 en búsqueda de ser interceptada por alguna civilización alienígena, hasta el secuenciador de ADN enviado por la NASA a la Estación Espacial Internacional (ISS) en el transbordador Dragon, de la empresa Space X, lanzado este mes, que podrá ser usado para buscar formas de vida a base de ADN.

Existe otra rama de investigadores y entusiastas que buscan formas de vida extraterrestre, pero en nuestro planeta, algunos se hacen llamar ufólogos. Ellos buscan en fotografías y videos encontrar señales de naves extraterrestres, o platillos voladores como eran denominados inicialmente a mediados del siglo pasado. Otros los buscan en grabados de antiguas civilizaciones, e incluso algunos más arrebatados, los buscan en libros religiosos del pasado.

Sin embargo estos ufólogos no han encontrado ninguna sola evidencia que pueda ser corroborable ni sustentable de la presencia de seres extraterrestres en nuestro mundo, ya sea en el pasado o en el presente. Todo lo contrario, las supuestas evidencias que se han presentado siempre han sido refutadas y descartadas al no poder pasar los más básicos análisis y pruebas para verificar su certeza.

De hecho, varios de ellos ha denigrado este tipo de investigación por sus actividades que son, a todas luces, fraudulentas y que caen en la categoría de charlatanería, e incluso han llegado a cometer estafas con sus timos de supuestos contactos o encuentros con extraterrestres y sus mensajes, lo que les ha generado sustanciosas ganancias en varios países y que incluso han llegado a formar grupos de culto pseudo-místicos.

El problema no está en creer o no en extraterrestres, o en realizar su búsqueda por varias formas, el problema es cuando se comenten engaños en este tema. El publicar o promocionar engaños de la supuesta presencia de vida extraterrestre en nuestro planeta no solo afecta a los autonombrados ufólogos, sino también a los investigadores científicos que sí realizar serias y profundas búsquedas de formas de vida ajenas a la Tierra. Algunos aficionados y novatos en este tema alegan que el gobierno o la NASA oculta la realidad del “fenómeno extraterrestre”, pero la realidad es que los únicos que la ocultan son los que se hacen llamar ufólogos y que solo publican imágenes y videos falsos en internet y las redes sociales, casi exigiendo que se les crea que lo que ellos dicen es la absoluta verdad.

No lo podemos negar, hay muchos investigadores del fenómeno ovni que sí son serios, formales y objetivos, los cuales se manejan con un estricto perfil analista e inquisitivo en el tema, al grado de ser “tachados” de escépticos por los fanáticos del mito de los extraterrestres. La cuestión es que estos sí se dedican a la investigación, a la generación de conocimiento nuevo sobre un tema poco conocido, a desmitificar el fenómeno ovni, no a magnificar su mistificación como lo hacen los pseudo-ufólogos.

Dentro de estos pseudo-investigadores hay quienes se atreven a afirmar, y así lo aseguran, de que en nuestro planeta ya se cuenta con la presencia de varias razas de seres alienígenas, y para ello se basan en supuestos testimonios de “contactados” y “abducidos”, presuntos testigos de esa presencia, con un sin fin de videos y fotografías de pésima calidad de contenido. Y ahí es cuando nos damos cuenta que hay imágenes que no dicen nada.

No hay porque estar en contra de la búsqueda de vida extraterrestre, todo lo contrario, hay que apoyarla, la humanidad ya está más que preparada para tener un contacto con otra civilización de otro mundo, ya no estamos en la edad media donde se pintaba a los seres de otro mundo como “superiores”, aunque varias corrientes neo-oscurantistas así los sigan queriendo representar. Pero de sus avanzados o superiores extraterrestres no hay nada, ninguna sola evidencia, solo cuentos para impresionar a los ingenuos e incautos.

Lamentablemente de los extraterrestres solos tenemos sus fantasmas, alegorías ficticias e imaginarias de seres que no se sabe realmente como son, ni como es su conducta, aunque algunos los piensan similares a nosotros, no hay nada que señale que así pudiera ser. Sería una excelente noticia que una nave o una señal de otro planeta llegara a nuestro mundo indicando, sin lugar a dudas, que no estanos solos en este inmenso cosmos. Pero la cruda realidad señala que no hay tal, de momento.

El pintar a los extraterrestres como salvadores o creadores de la humanidad, no es nada esperanzador y mucho menos si sus únicas “evidencias” son viles fraudes de individuos sin ética. La soledad cósmica ha nublado la mente de algunos crédulos y fanáticos de mitos, pero no por creer mucho en una mentira esta se hará realidad. El geocentrismo de los fanáticos, como si la Tierra fuera tan importante para los extraterrestres dista mucho de tener algún posible sustento.

La realidad es que solo queda seguir buscando, con firmeza y con mucha honestidad, alejados en engaños y falsas esperanzas, pues quien sigue a una bella mentira siempre termina cayendo en un profundo abismo de incertidumbre del cual ni el ovni más grande lo podrá sacar.  

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18 julio 2016

Captan aparente imagen de abuela fallecida en fiesta


Hace unos días en una reunión familiar en la que se festejaba el cumpleaños de una joven, al tomar la fotografía de la festejada con su pastel que era iluminado por una vela tipo luz de bengala, fue captada una extraña silueta atrás de ella, la cual llamó mucho la atención de la familia Quintero.

La fotografía fue hecha el 26 de junio pasado en una casa de la Colonia Buenos Aires, en Monterrey, en donde se realizó la fiesta familiar. Uno de los presentes en la reunión, David Trujillo, nos comentó lo siguiente.

“Esta foto la tomo una prima en el cumpleaños de mi hermana. Solo para salir de dudas si fue algún efecto de luz o algo así, porque una tía dice que es mi abuela que falleció este año, y como estaba muy apegada mi hermana, pues piensan que es ella”.

Al mirar ellas la fotografía, les parecía ver como una imagen de una persona, su abuela, aunque el padre de familia consideraba que podría tratarse de un efecto del flash de la cámara.

Muy amablemente se nos contactó para hacer una revisión de la fotografía, por lo que nos apegamos a lo que era la posible evidencia de una presunta aparición fantasmal. Se realizó un detallada revisión de la imagen, y del testimonio de lo ahí ocurrido. Y apegándonos a los hechos, se llegó a una conclusión.

Eso que las personas señalaban como la posible silueta o imagen de la abuela ya fallecida, se trata de un juego de luces y sombras hecha por la vela, el flash de la cámara y lo que está pegado en la pared. El árbol que está del lado derecho ayuda a darle la forma de un cuerpo humano, pero solo es una pareidolia, de hecho lo que parece el rostro es algo que está en la pared del fondo.

Tras mostrarle el resultado y la explicación del mismo, el señor Trujillo quedó satisfecho con la solución al caso, pues él sospechaba que podría tratarse de algo simple, pero no quería descartar la posibilidad de algo más, tomando en cuenta el punto de vista de sus familiares.

Finalmente todo se trató del fenómeno denominado pareidolia o imagen adjunta, en la que la mente humana hace creer a las personas que ven algo que realmente no está ahí, pero así lo interpreta, es en cierta manera como una ilusión óptica, pero a nivel mental, pues es la mente la que da la idea de que hay algo más.

Caso resuelto y cerrado.

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14 julio 2016

Ovnis y fantasmas: Lo que no quieren decirte los “investigadores”


En estos días de redes sociales e internet, cada día surgen más temas y más casos de los denominados fenómenos paranormales. Algunos les siguen diciendo “sobrenaturales”, pero esa terminología ya es cosa del siglo pasado, o antepasado, cuando todavía se creía que mucho de esto tenía que ver con el mundo espiritual, lo divino o lo diabólico.

Hoy en día se ha aterrizado, solo un poco estos temas, pero incluso ya es tema de “otros mundos” o “otros planetas”, pues la mezcla y revoltura de temáticas y terminologías, algunas literalmente sacadas de la manga, hacen que muchos incautos, o fácilmente impresionables, sigan cayendo en las redes de los modernos merolicos que siguen vendiendo “a precios módicos” curas y sanaciones mágicas o milagrosas para todo.

De hecho el mayor problema de muchos pareciera ya no ser estrictamente los problemas socio-económicos o de salud, sino que lo que más les afecta son las cuestiones emocionales o existenciales, y recurren a panaceas o analgésicos “espirituales” o “metafísicos” para sopesar sus dolores o evadir los problemas del mundo real que los rodean. Se sumergen en lo “oculto” y lo esotérico si tener la más mínima idea de lo que van a encontrar.

Muchos lo hacen por curiosidad o para llenar ese vacío de atención que hay en sus vidas, para sentirse alguien especial o “alguien” en el mundo, se autonombran con títulos de investigadores, parapsicólogos, ufólogos y otros términos con tal de hacerse pasar por personas importantes o destacar en círculos muy limitados y de confort para ellos. Pero es como los narcotizantes o estupefacientes, les genera una enfermiza adicción a esas mentiras que los “investigadores”, o más bien pseudo-invgestigadores, les surten como buenos distribuidores de mitos.

Y ahí es donde surge ese negocio que promueve la ignorancia y la mentira, al grado de conformar una mafia que promueve toda una campaña viral de desinformación intoxicante, plagada de falsedades pero que mantiene a sus seguidores atentos de lo que ellos publiquen, al grado de convertirlos en sus fanáticos, deshumanizándolos del más básico derecho de cuestionarles o poner en duda sus postulados, aunque estos suenen por si mismos totalmente ilógicos.

Muchos de estos seguidores y fanáticos de los misterios, incluso defienden a capa y espada a esos divulgadores de engaños, como ya lo hemos dicho, intentando censurar a quien intente desenmascarar sus timos. Nunca falta el que sale con el típico argumento de “Usted no tiene derecho a juzgar quien sí es o no es investigador”. Pero la realidad es muy distinta.

En un simple ejercicio de ética, honestidad y objetividad, sí podemos decir y señalar quien sí es y quien no es investigador; quien sí da resultados y resuelve casos sí es un investigador, quien solo se la pasa venerando e idolatrando y publicando falsos mitos, evidentemente y de manera constatable no lo es. ¿Y tú eres honesto y objetivo? Quien tiene moral sabe que mentir es incorrecto, quien tiene ética no miente. ¿Y tú mientes?

Así de simple está la cosa, la gran mayoría de los autonombrados investigadores de fenómenos paranormales, ufólogos, parapsicólogos y demás, tan solo son mercaderes de la ignorancia magnificada y sintetizada de manera “light” para satisfacer los abismos existenciales de sus fanáticos, que se sienten ofendidos si se les menciona esa realidad. Pero es la cruda y neta realidad. Solo son eso, distribuidores de engaños, que ellos compran y promueven gratuitamente para beneficio de sus dealers de “misterios”.

Pero si una persona llega solicitando seriedad y objetividad en estos temas, se creen la “Santa Inquisición”, quieren juzgar y condenar a la hoguera a quien desenmascare esos fraudes y estafas, que de paranormales o extraterrestres no tienen nada. ¿Prefieren seguir en la ignorancia para evadirse de la miseria de su realidad? Esa podría ser la razón.

No lo negamos, sí existen muchos fenómenos extraños, que de momento no tienen una explicación verificable, así es el universo, nos pone misterios, pero esos misterios no son para venerarlos como lo hacían los cavernícolas al fuego o al Sol. Son para resolverse y desentrañar sus explicaciones, sean cual sean se deben de obtener. Lo que hace falta es investigación seria y formal, no grupos de aficionados a la “búsqueda” solo por internet o en casonas abandonadas. Eso no es investigar, es jugar al “misteriologo”, sin llegar a nada.

Lo que no quieren decirte los “investigadores” es que en realidad no son investigadores, ni saben que es investigación. Que si dejas de creer en sus cuentos, se les acaba su espectáculo tan redituable y lucrativo. Si tú permites que te deshumanicen, impidiendo preguntar, exigir explicaciones y poner a prueba sus hipótesis, es muy tu problema. Pero solo una mente abierta, libre y despierta es capaz de poner en duda y cuestionar aquello que tiene evidentes tintes de irracional e ilógico. Tú decides si decides ser simple ganado, o levantar la voz y exigir explicaciones en estos temas a aquellos que digan investigarlos. Es obligación de ellos responder.

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06 julio 2016

Animales paranormales



Durante muchos años se ha creído que algunos animales tienen ciertas habilidades especiales que les ayudan a detectar varias cosas que nosotros los humanos no logramos percibir y en algunos casos incluso se ha creído que pueden llegar a generar algún tipo de sanación a algunos pacientes de distintos padecimientos.

Es donde para algunos surge la idea de facultades paranormales en los animales, las cuales han causado mucho interés y curiosidad por parte de algunos que buscan en ellos una forma de detectar “lo que no pueden ver” o algún tipo de curación o panacea a sus sufrimientos. Pero no todo es belleza y dulzura con las terapias alternativas con animales. La realidad es muy distinta.

Sin embargo los animales son muy ajenos a como nos los presentan en los cuentos de mitos antiguos y modernos. Uno muy clásico y difundido en México es el mito de que las legendarias brujas se pueden transformar en grandes aves, por lo general en lechuzas o guajolotes, para hacer sus fechorías por las noches. Increíblemente en pleno siglo XXI todavía hay personas que matan y queman a estos animales si se los encuentran en la noche en algún monte. El temor y la ignorancia no son buenos compañeros y menos cuando se está en el monte.  

Por otro lado se comenzó a decir mucho en los 1980´s que los perros chihuahueños ayudan a las personas que padecen asma, y que incluso ayudan en su tratamiento, pero eso es falso. El pelo de los perros chihuahueños puede contener tanto polvo u otros agentes de suciedad como el de cualquier otro pelo de perro, eso ya depende de lo higiénica y limpia sea la casa donde lo tengan o del lugar donde acostumbre andar el perro.

Sobre los perros hay otros dichos, uno de ellos es que pueden ver o detectar a la muerte, un mito muy sonado cuando un perro aúlla cuando pasa una ambulancia con la sirena encendida cerca de donde se encuentra el animal. Las personas creyentes en supersticiones consideran que el aullido del perro es por la presencia cercana de la muerte, humanizando al personaje como una entidad tipo la Parca. Sin embargo el aullido de los perros al pasar una ambulancia o patrulla con sirena encendida, no es por la presencia de un ente oscuro o siniestro.

El aullido del perro al pasar las sirenas tiene una sencilla explicación, la creencia común es que lo hacen porque el ruido afecta su hipersensible oído y tratan de mitigarlo haciendo otro ruido, pero la realidad es que los perros al ser animales sociables, descendientes del lobo, se comunican a grandes distancias con su aullido, y como ciertos tonos de sirenas son muy similares al del aullido canino, ellos responden emitiendo ese aullido tan característico. Cuando un sonido lastima sus oídos ellos huyen del lugar y buscan refugio, no responden aullando.

Otro mito de los perros es que pueden detectar terremotos antes de que ocurran, esto en gran parte es un mito pero tiene un poco de lógica, y no se trata de ningún sexto sentido ni nada por el estilo. Recordemos que los sismos se producen por fracturas o movimientos de las placas tectónicas las cuales generan vibraciones que viajan a la velocidad del sonido, pero esos sonidos no son perceptibles para el oído humano, sin embargo para el hipersensible oído de los canes, muy posiblemente, ellos sí logran escuchar esas vibraciones lo cual altera su comportamiento antes del terremoto.  No es que lo sientan por percepción extrasensorial, es que escuchan los ruidos de la roca fracturándose en el subsuelo.

Otra hipótesis muy considerable es que los perros pueden oler el gas radón que se libera del subsuelo antes que se desate un terremoto, está comprobado que en muchas zonas momentos antes de un sismo se eleva la cantidad de este gas en el aire, lo que podría poner en alerta a los animales antes del movimiento telúrico. Curiosamente por esa misma razón se pusieron de moda los puerquitos vietnamitas como mascotas, porque se comenzó a difundir que ellos podían sentir el sismo antes que ocurriera, la realidad posiblemente se trate de que tan solo pueden oler el gas radón, que para nosotros no tiene olor, pero posiblemente ellos sí logran reconocerlo, recordemos que los cerdos son afamados por su excelente olfato al grado de que pueden encontrar los hongos trufas enterradas en el suelo.

Antes de continuar debemos aclarar algo, no existe ninguna evidencia científica concluyente de que las terapias con animales ayuden de alguna manera en el tratamiento del autismo, u otros tipos de discapacidades mentales. Sirven para generar empatía, socializar, relajarse y cuestiones emocionales o de comunicación, pero no tienen un efecto sanador en los pacientes. La tortugoterapia no funciona para curar enfermedades ni para prolongar la juventud.

Es muy común que en algunos lugares se crea que comer ciertas partes de los animales tiene efectos afrodisiacos o estimulantes, pero es un gran error, una falsedad en toda medida que ha puesto en amenaza de extinción a varias razas de tiburones, tortugas y otros reptiles, e incluso algunas razas de monos, por la burda creencia de que comerlos potencializa el “poder sexual” de los individuos. Creencias del siglo XV en pleno siglo XXI, es por demás ilógico e irracional.  

Algunos tienen gatos por la creencia de que pueden ahuyentar a los duendes y gnomos, pero solo pueden funcionar con los ratones, y en grandes cantidades los felinos pueden ser muy insalubres. Los animales no tienen porque sufrir los sesgos de información que algunos humanos padecen, la ignorancia de varias personas pone en riesgo el equilibrio ecológico de muchas zonas, la fauna debe es para cuidarla y protegerla, no para ser utilizada para rituales y demás supersticiones que solo retrasan el desarrollo mental de las personas. Los animales no tienen facultades paranormales, que tú no sepas nada de su biología solo es tu culpa por no poner atención a las clases de ciencia en la escuela.

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30 junio 2016

La ignorancia al alcance de todos


Hoy en día está muy de moda los revolucionarios de escritorio, de celular o de cibercafé, que creen que porque “opinan” o publican sus puntos de vista ya están haciendo algo por cambiar al mundo. Es esta sub-cultura de los llamados “millennials” que originalmente fue llamada la “generación Y”, vanagloria mucho el hablar sin reflexionar o penar bien antes de decir las cosas.

Estos “opinólogos” de hoy saben mucho de aplicaciones para sus smarthphones, pero no saben nada de ciencia ni de tecnología, e incluso la mayoría de ellos ni siquiera saben como funcionan sus propios teléfonos o de que están fabricados. Los jóvenes de hoy solo les interesa saber que son las cosas, pero no les interesa saber el como y porque de las cosas. Ahí radica su ignorancia y así se ponen a opinar de todo lo que está a su alcance, y hasta de lo que no está a su alcance.

Tenemos muchos ejemplos en el internet y las redes sociales, hay individuos que aseguran que la Tierra es plana, que la gravedad no existe, que las pirámides las construyeron los extraterrestres o que la evolución es falsa. En pleno siglo XXI existe ese nivel de ignorancia e incultura en las personas de grandes ciudades industrializadas.

Pero como hoy en día cualquiera se puede poner a escribir en una página web o grabar un video, ya se creen con la autoridad para hacer señalamientos e indicar el rumbo por donde debe ir el mundo, según sus creencias e ideologías, y autonombrarse dueños de la verdad absoluta. De esos hay muchos, el problema es cuando se les pone frente a la cruda realidad, de que lo que tanto promueven es falso y sin sentido.

Estos pseudo-filósofos posmodernos se toman el papel de una nueva “Santa Inquisición” y se ponen a atacar y condenar a cuanta persona les señale sus errores. Se lanzarán con toda su furia contra quien ponga en evidencia que sus argumentos solo son viles falacias sustentados en sofismas. Les interesa mucho su libertad de expresión, pero harán todo lo que esté en sus manos para censurar y coartar la libertad de expresión de los demás que pongan en duda o cuestionen sus ideas, y más si esos otros demuestran que lo que ellos dicen es una falsedad.

El título de “Licenciado en filosofía” no te hace filósofo, el haber leído un puñado de libros o revistas de un tema te hace experto en ello. No niños, andan muy errados, el mundo existe desde mucho antes que ustedes hubieran nacido. Los ladridos de muchos perros no dicen nada aunque sean muchos perros los que ladran, solo son ladridos. Esa es su realidad.

Es lastimoso ver como personas que leyeron un par de folletos de “metafísica” ya se quieren poner a explicar fenómenos naturales que son universales y que ya han sido más que explicados y evidenciados por la ciencia. El neo-oscurantismo hace de las suyas cuando se le permite actuar. Los padres jóvenes de estos años ya no saben educar a sus hijos, no saben inculcarles valores ni enseñarles virtudes, pero publican en las redes sociales que sus hijos son los “tesoros de sus vidas”, pero no hacen nada por no convertirlos en fracasados y lastres de la sociedad.

Se quejan de gobernantes y políticos incultos, pero la gran mayoría de ellos son los mismos que colaboraron para imponer esa ideocracia en el mundo virtual de las redes sociales. Como dirían algunos, escupen para arriba y no hacen nada para esquivar su escupitajo. Cuando tú teléfono inteligente es más inteligente que tú, es cuando puedes darte cuenta de que eres un ignorante.

Hoy en día tenemos el problema de la telebasura, las páginas de internet basura y hasta libros basura que solo publican y promueven ideas que solo podrían ser “ciertas” si alguien se las cree, como el ilógico y falso “secreto de la ley de la atracción del pensamiento positivo”. La conmiseración en para los miserables que solo desean que los demás sean tan miserables como ellos.

En pleno siglo XXI y muchos siguen checando su horóscopo por internet. Algo hizo mal la sociedad en estas últimas dos décadas, pero hay que corregirlo, de lo contrario la sociedad misma vivirá una crisis intelectual, o más bien una involución intelectual a nivel mundial. Hay que dejar de escuchar a los burros rebuznar, y poner atención a lo que sí nos aporta conocimiento, a lo que sí nos aporta valores, a lo que nos haga crecer en virtudes humanas.

He dicho, ahí se los dejo de tarea.

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23 junio 2016

¿En dónde están los extraterrestres?


Por décadas han existido varios proyectos e iniciativas para intentar buscar y encontrar señales de vida fuera de nuestro planeta, me refiero a los extraterrestres o alienígenas, como algunos les dicen. Mientras para algunos esto solo es tema de películas de ciencia ficción, hay varios grupos de investigadores científicos que sí están tomando muy en serio este tema.

Más allá de la ufología que inicialmente se suponía, según sus partidarios más anticuados, trataba intrínsecamente en la “búsqueda de seres extraterrestres en nuestro mundo”, cada día vemos que la ufología contemporánea se trata menos de fantasías de platillos voladores,  y más de darle solución a supuestos avistamientos de naves de otros mundos que resultan ser desde aves, globos, insectos y hasta bolsas de plástico.

Sin embargo, abriendo la mente pero teniendo los pies bien puestos sobre la tierra, sí hay reales hipótesis sobre la posibilidad de vida más allá de las estrellas. Una de esas hipótesis fue la que planteó el astrónomo estadounidense Frank Drake, creador de la denominada “Ecuación de Drake”.
Esta ecuación fue desarrollada para calcular la posible cantidad de civilizaciones extraterrestres en nuestra galaxia, capases de poder emitir señales de radio detectables. Tomando en cuenta que nuestro Sol es solo una estrella solitaria en medio de millones de millones de estrellas en el universo, y si la Vía Láctea es solo una de entre las más de 500 mil millones galaxias (y contando) en el universo, entonces debería haber una enorme cantidad de vida alienígena fuera de nuestro mundo.

Sin embargo, también tenemos a la Paradoja de Fermi, formulada por el físico experimental y teórico italiano Enrico Fermi, la cual plantea que la creencia común de que el universo posee numerosas civilizaciones avanzadas tecnológicamente, combinada con nuestras observaciones que indican todo lo contrario, es ampliamente paradójica, sugiriendo que nuestro conocimiento o nuestras observaciones son netamente defectuosas o incompletas en este tema. De hecho, según los cálculos más actualizados, en 1500 años podríamos contactar con alguna civilización extraterrestre.

Las estimaciones de que en unos 30 o 50 años podríamos encontrar algunas formas de vida básicas, como algunas formas de bacterias, algas u hongos fuera de nuestro planeta, gracias a sondas exploradoras enviadas a distintos confines del universo no dejan de ser esperanzadoras, pero todavía falta mucho para eso por el limitado presupuesto con el que actualmente cuentan las distintas agencias espaciales de muchos países. Al grado de que empresas privadas han desarrollado tecnología aeroespacial de avanzada mucho más rápido que las clásicas agencias gubernamentales.

Pero ¿qué dicen al respecto la comunidad ufológica mundial? No dice nada, e incluso exigen se le de estricta seriedad al tema, pues la gran mayoría ya está fastidiada de los fraudes y charlatanería que tanto han publicado en los distintos medios de comunicación varios grupos de pseudo-investigadores, pseudo-periodistas y otros timadores cómplices de estos mismos engaños.

Cada día hay menos ficción y fraudes en este tema, la astrobiología sigue en un avance continuo, explorando y analizando en distintos lugares del mundo varias formas de vida que no son nada comunes, y que incluso son endémicas de sitios donde sería imposible otras formas de vida, y muy posiblemente si entendemos como se formaron esos organismos, podamos entender como se pudo formar la vida en otros planetas. El pensar en ovnis como naves extraterrestres, ya es cosa del siglo pasado, es el mayor mito creado del siglo XX, pero que con el correcto avance científico irá desapareciendo, como es debido.

Han surgido grupos que promueven una corriente “posmoderna” de la ufología llamada exopolítica, pero solo es una forma renovada de los mismos fraudes y charlatanería del siglo pasado pero con portada nueva, no aporta nada nuevo, ni de valor, ni de importancia para la investigación de la posibilidad de vida extraterrestre o la desmitificación del fenómeno ovni.

Actualmente los únicos extraterrestres que hay en nuestro mundo están en las historias y películas de ciencia ficción, pero evidencia palpable y tangible de ellos no existe hasta el momento. Hoy nadie dice que seamos los únicos en el universo, un argumento muy utilizado por los aficionados y novatos en el mito extraterrestre cuando quieren descalificar la cruda realidad de su inexistencia. Si no se considerara una posible realidad, no se invertiría tanto tiempo, dinero y esfuerzo en buscarla fuera de nuestro planeta, porque aquí en la Tierra no hay ninguna prueba verificable de su existencia, de hecho todas las supuestas evidencias nunca rebasan las primeras revisiones.

Dejemos de esperar contactos que no llegan y que solo salen en páginas web y programas de charlatanería, la auténtica búsqueda está más allá de los teclados de los cibercafés y salas de los fanáticos a los ovnis. La sociedad, la economía ni las religiones temen el contacto con otra civilización, de hecho es algo que enriquecería a la humanidad en muchos sentidos, pero las mentes pequeñas de los timadores y mercaderes conspiracionistas no les permiten ver, o más bien, ellos no quieren que se sepa.

Los únicos que ocultan la información real de este tema son los pseudo-ufólogos y pseudo-investigadores porque se les acaba el negocio. El mercado de la ignorancia es muy redituable para ellos y otros timadores. Tan bajo y corrupto como la política misma.  

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16 junio 2016

La fecha del contacto extraterrestre



Según algunos aficionados y fanáticos del tema de los extraterrestres no solo ya hay presencia de seres de otros planetas en nuestro mundo, sino que desde hace siglos ellos ya se encuentran aquí, y que incluso ellos fueron los formadores de muchas civilizaciones antiguas, e incluso, posiblemente ellos tuvieron algo que ver en el surgimiento de la humanidad.

Algunos investigadores dicen haber encontrado vestigios antiguos que señalan la presencia de seres de tecnología muy avanzada que convivieron con los primeros humanos, a los cuales, muy posiblemente, se les enseñó las bases de la tecnología y ciencia moderna que hoy conocemos. Se han mencionado que ellos se fueron del planeta por distintas razones, pero que, para algunos, todo señala que está próximo su regreso.

Sin embargo la realidad es muy distinta a como nos la cuentan en todas esas historias de extraterrestres de la antigüedad o supuestos contactados del presente. Todo eso que se vende como presencia de extraterrestres en el pasado o presente ha resultado una vil estafa, aunque pareciera que hay personas que se ponen furiosas si se les señala esta cruda realidad.

Distintos pseudo-investigadores afirmaron que en el pasado civilizaciones como los mayas, egipcios, griegos y algunas tribus africanas tuvieron comunicación directa con seres extraterrestres o alienígenas como también se les llama. Si se pudiera confirmar esto sería una excelente noticia para todo mundo, principalmente para el campo científico y tecnológico, pues impulsaría enormemente la investigación aeroespacial y todo lo relacionado con ella.

Sin embargo toda la supuesta evidencia, han sido debidamente descartada y desechada, pues no pasa las mínimas pruebas de credibilidad o verificidad de las mismas. Pinturas rupestres han llegado a ser alteradas por pseudo-ufólogos con tal de que den la apariencia de contactos entre antiguas tribus humanas y “platillos voladores”, y no se diga de falsas antigüedades con representaciones de “ovnis” y extraterrestres fabricadas por artesanos recientemente.

Cada día aumentan más las noticias falsas de supuestos avistamientos de presuntos ovnis en distintas partes del mundo. Desde Rusia y Ucrania, hasta Perú y Uruguay surgen noticias todas las semanas de avistamientos de extraños artefactos voladores que los testigos no saben lo que son, pero que arbitrariamente los califican como extraterrestres sin tener ningún solo indicio de que sean de este origen.

Supongamos por un momento que realmente estamos siendo observados o vigilados por una civilización científica y tecnológicamente avanzada, esto no significa que sean superiores en valores y virtudes a nosotros. De hecho, si somos un poco realistas, suponiendo que ellos nos estuvieran mirando, y que por alguna razón tienen intenciones de tener comunicación con nosotros, habría una muy simple razón por la cual ellos no lo harían.

Era sencilla razón es que muchas personas, por ignorancia o por incultura, los divinizan y magnifican como salvadores o creadores de la humanidad. Si son tan avanzados en conocimiento, algo que repudiarían es tener contacto con seres que los mistifiquen a ellos mismos, es como si un doctor en ciencias aplicadas quisiera entablar comunicación con un tarotista de mercado. Nada que ver.
Los estudios de instituciones serias y formales como el SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) calculan que dentro de unos 20 o 30 años podríamos llegar a tener algún encuentro con auténtica vida extraterrestre, no necesariamente civilizaciones avanzadas, pero sí alguna forma de vida básica.

Pero si esos alienígenas ya se encuentran observando nuestra sociedad, ellos no van a querer contactar con seres de ideologías antiguas y obsoletas que los exaltan como seres superiores, si es que tienen un alto nivel de ética. Muchos fanáticos han pronosticado el supuesto contacto con los seres de otro mundo pero siempre han fallado. La cuestión es muy sencilla, ¿quieres saber cuándo se dará el contacto con seres extraterrestres? ¿En realidad quieres saberlo?

La fecha del contacto con los extraterrestres, será el día que se deje de mistificarlos, que se deje de idolatrarlos como algo superior a nosotros. Ese día sí se dará el contacto con esos seres, si es que se encuentras allá afuera. El día que la humanidad de ese pequeño paso, ese día se podrá dar ese contacto. De mis palabras se acordarán ese día.

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09 junio 2016

Falsos milagros


Retomando el tema de los mercaderes de la fe y la esperanza, hace poco unas personas me preguntaron que si yo no creía en los milagros. Simplemente le contesté “Los llamados milagros son cosas que señalan que no conocemos realmente todas las cualidades de la naturaleza, no que se trate de algún factor preternatural necesariamente”. Algo que a varios no les agradó.

La cuestión es que el quererse conformar con el creer que algo es un milagro hace que la mente se deje de hacer preguntas, deja de razonar y cuestionar, una función básica por naturaleza en el ser humano.

Es cierto, desde el comienzo de la humanidad todo fenómeno natural que no comprendemos en su momento lo queremos humanizar. Así surgieron los dioses antiguos y todos los seres mitológicos que les acompañan. Les pusimos Mitra, Ra, Ahura Mazda, Quetzalcoatl, Kukulkan, Zeus, Júpiter y demás deidades antiguas, pero todos ellos representan a algo que los humanos no comprendían, pero que por instinto buscaban darle una explicación, y la más sencilla en su momento fue la de humanizar a los fenómenos naturales en entidades sobrenaturales.

Hoy en día muchos siguen haciendo estas prácticas, aunque lo nieguen. E incluso reducen sus dogmas religiosos a simple creencia supersticiosa, ya que piensan que por traer alguna estampita, medalla, amuleto o hacer una oración, se va a cumplir el deseo que ellos quieran. Incluso hay “clérigos”, por llamarles de alguna forma, que cobran una “cooperación” para hacer sus milagros. Así se forjaron muchas sectas que hoy en día hasta programa de televisión y salones de conciertos tienen.

Las redes sociales y el internet han contribuido a esa creencia supersticiosa con publicaciones que piden escribir un comentario de “amén” y compartir cierta imagen para que un milagro ocurra. Pero la realidad es que no ocurre, y no es por falta de fe. La fe auténtica se basa en hechos reales, no en creencias sin fundamentos, eso se llama autoengaño.

Y luego me dicen “¿Y los milagros médicos?”. La respuesta es muy sencilla. Que el médico no sepa cómo o por qué se curó repentinamente alguien, no quiere decir que se trate de un milagro, solo quiere decir que ese médico no es realmente competente en su rama de la salud. Así como hay médicos que salen con el cuento de que “no sabemos que tiene” también hay los que salen con el “no sabemos cómo se curó”. Son igual de malos los unos que los otros, unos denotan ignorancia pero los otros lo disfrazan con “religión”.

Falsos “chamanes”, “pastores”, “gurús” y “sanadores” de teatro son el relleno de muchas televisoras y radiodifusoras, pues pagan un buen dinero por tener espacios comprados en ellas, y así aseguran que sí son denunciados por sus estafas y fraudes, las mismas empresas de medios no sacaran la noticia, pues aseguran su imagen con su tiempo de aire comprado.

En el mundo real todo hecho o fenómeno real tiene su explicación. El mundo es así, eso nosotros no lo decidimos, eso lo hemos aprendido a lo largo de siglos de estudiar a la naturaleza. Es lamentable ver a mujeres embarazadas que todavía se ponen un seguro metálico en sobre su ropa que cubre su vientre “para que no le hagan ojo al niño” o que no le hagan mal los eclipses. La superstición en la sociedad es una señal inequívoca de ignorancia e incultura. Y si hay programas en los medios de comunicación que lo promueven, es solo porque son reflejo de esa misma sociedad inculta.

Y ahí es cuando vemos como el neo-oscurantismo se mete en los medios, en las escuelas y en los hogares. En casos extremos se han llegado a cometer actos violentos y agresiones en contra de personas inocentes que nada tienen que ver con los problemas existenciales, traumas y complejos de esos individuos. El cometer actos de odio, discriminación o intolerancia basándose en creencias o textos religiosos, es igual a no tener ningún argumento.

Si algo nos ha enseñado la historia humana es que no hay ninguna fe, creencia o religión mejor o superior a las demás, todas son iguales, tienen el mismo valor, el valor que uno les de a cada una de ellas, y nada más. No hay ningún libro religioso que sea superior o más que otro, todos son lo mismo, hojas de papel con palabras escritas por hombres que se creen inspirados por un dios.

Sus virtudes y dones los deben de demostrar en el mundo real con hechos, no con palabras vacías y estériles. Solo con sus actos podrán hacer que eso que tanto quieren ocurra, sus tan deseados milagros, que solo son el resultado del trabajo arduo. Cualquier merolico puede predicar con los ojos tapados, solo un hombre de hechos puede predicar con la boca cerrada. Esos sí son los milagros. Si la verdad los hará libres, pues ya conocen la verdad (la realidad constatable), ya depende de ustedes que hacen con ella.

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02 junio 2016

El lado oscuro de la fe



En la Edad Media se vivió en una época oscura de ignorancia y de superstición, en donde las reglas del mundo las dictaban los libros religiosos y ocultistas, sus líderes señalaban que era la verdad y que era lo pagano, hereje o blasfemo. Los que se dijeron puritanos resultaron ser tiranos. El Santo Oficio, la Inquisición cristiana y los distintos grupos de poder de los cultos impusieron sus creencias en prácticamente todo el mundo. Hasta que a finales del siglo XVII llegó la Ilustración que permitió al hombre volver a su estado analítico e inquisitivo.

Pero hoy a principios del siglo XXI el mundo está teniendo un retroceso, se podría decir una involución ideológica, pues de nuevo los que se dicen espirituales, místicos o religiosos quieren imponer sus ideas por encima de los demás, sin importar los derechos o dignidad de las personas a quienes intentan doblegar. Quieren imponer el neo-oscurantismo. Atacan todo lo que tenga tintes de científico, tecnológico o racional. Es algo así como una espistemofobia, temor al conocimiento.

Pero no son solo los pseudo-religiosos quieren que todos tengan sus mismas creencias, porque no se le puede llamar “religiosos” a esos individuos, también esa nueva ola de pseudo-místicos, espirituales y supuestos metafísicos, quieren imponer sus ideas hechas al vapor, sacadas de una caja de cereal comercial. El negocio de la fe y las creencias se está volviendo muy rentable en muchos países.

En países de América, Europa, Asia y África las sectas pseudo-mistico-religiosas están haciendo un gran negocio con las personas de escasos recursos y bajo nivel educativo. En Estados Unidos, México, Brasil o Colombia hay sectas que son mafias que controlan familias enteras y usan los recursos e individuos como si fueran simple ganado. Desde lavado de dinero hasta cadenas de abuso sexual o tráfico de personas se ha descubierto en varias sectas religiosas.

El negocio de la “fe” se sostiene a base de falsos milagros y la ignorancia de las personas, ahí está la clave de esto. De ahí surgen relatos y supuestos testimonios de presuntos milagros, sanaciones o incluso apariciones milagrosas que en realidad nunca ocurrieron, pero que quienes están en esos grupos tienen que aceptarlos, o desatarán la furia de sus líderes que se autonombran pastores, reverendos, maestros, ancianos, clérigos y otros tantos títulos sacados de su egocentrismo.

Figuras que lloran “lágrimas” de aceite, agua o sangre, estatuas que desprenden escarcha, mantos de sanación, rosas místicas y demás amuletos son unos de tantos cuentos que se inventan para hacer que las personas desembolsen lo poco o mucho que tienen con tal de sentirse atendidos por lo preternatural y buscar una solución a sus problemas cotidianos en eso, que de divino o mágico no tiene nada.

No lo niego, hay muchas personas y líderes religiosos que sí están auténticamente comprometidos con sus ideologías por el bien de la sociedad, no de su culto, que no se la pasan atacando a los demás grupos religiosos, esos son los únicos que sí merecen respeto y admiración. No esos que dicen que todos están equivocados y que solo su versión de “la palabra de dios” es la única cierta, y que los demás cultos están en el error. En el error están ellos sumergidos y viven de eso, pero no tienen la vergüenza, el honor ni la dignidad para reconocer su estafa.

En la Biblia dice “La verdad os hará libres”, pero no esas verdades a medias que solo buscan someter sus mentes y esclavizarlos a dogmas que los deshumanizan. Deben de saber que si esa “verdad” es real, entonces puede ponerse a prueba y ser constatada para verificar que sea cierta, de lo contrario solo se trata de una vil mentira disfrazada de una linda aventurita. La autoridad gubernamental también debería de hacer algo contra la proliferación de esos grupos, pero la doble moral religión-leyes, en muchos casos, es lo que se los impide.

La fe ciega mata, como ya se ha demostrado y ha llevado a la perdición a muchos, la fe razonada libera, pues es la confianza constatada en hechos reales, palpables y tangibles. Si tu fe es fuerte puede ser cuestionada y revisada por otros, pero si al revisarla se constata que es errónea, y tú no lo quieres reconocer, el que está peor eres tú.

No busques falsos milagros, no busques que un dios o entidades sobrenaturales te arreglen la vida. Esa labor es tuya y de nadie más, por eso estas en el universo, para servir, para funcionar dentro de la humanidad, como elemento productivo y proactivo de la sociedad. Si buscas la solución a tus problemas, solo la encontrarás trabajando y estudiando para eso, razonando, no “meditando” o en “contemplación”. El que “piensa” mucho pero no se decide a actuar, solo está perdiendo su tiempo y el de los demás. Solo la acción te dará la solución a todo ello que se te presente. Pero actúa ya y deja de creer en mitos inventados para tenerte atado a un sello dogmático, busca esa solución que necesitas, pero hazlo ya en el mundo real.

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25 mayo 2016

Lo insólito de lo paranormal


Durante siglos se han relatado distintas historias sobre acontecimientos que, aparentemente, no tienen una explicación lógica, pero que a pesar de ello se siguen repitiendo en muchas partes del mundo con muy variadas manifestaciones, las cuales han generado desde una gran incertidumbre hasta un gran temor entre quienes los han vivido. Me refiero a los denominados fenómenos paranormales.

Desde el principio de la historia de la humanidad existen relatos de sucesos que aparentan ser de origen preternatural, en algunos casos se les atribuyó a magia, fantasmas, brujas o entidades feéricas, pero nadie se dio a la tarea de indagar cual era el origen de estos fenómenos, aunque surgieron algunos intentos por hacerlo. En este camino surgen personajes como el alemán Franz Anton Mesmer, en el siglo XVIII, creo el denominado “mesmerismo”, que es la base del hipnotismo, aunque no hubo mucho avance en su momento pues sus aplicaciones en el campo terapéutico estaban muy influenciadas por las creencias supersticiosas de esa época.  

Posteriormente a finales del siglo XIX, el destacado médico francés Charles Richet, quien ganó el Premio Nobel de medicina en 1913, desarrolló la denominada metapsíquica, que posteriormente fue denominada como parapsicología, la cual obtuvo gran impulso por las investigaciones del estadounidense Joseph Banks Rhine, quien a mediados del siglo pasado desarrolló una metodología para analizar los fenómenos que aparentemente producía la mente humana de manera desconocida. Lamentablemente su trabajo a nivel científico no se le dio seguimiento, y hoy en día se puede encontrar a muchos pseudo- parapsicólogos que revuelven sus teorías con creencias esotéricas, algo que está totalmente en sentido contrario a esos estudios.

Estos fenómenos llamados paranormales, aunque algunos insisten en llamarles como “sobrenaturales”, se han presentado en muchos lugares de nuestro planeta, pero a pesar de que estamos ya en pleno siglo XXI muchos siguen buscando una explicación a ellos en lo místico, metafísico o espiritual, pero igualmente no la han encontrado, y solo se la pasan chapoteando en una laguna de sofismas para satisfacer sus creencias.

La naturaleza humana busca siempre darle explicación a las cosas, somos entidades inquisitivas de nacimiento, lamentablemente surgen muchos individuos que buscan aprovecharse de esto y quieren imponer sus falacias por encima de los demás, y autonombran autoridad suprema en estos temas, censurando todo tipo de cuestionamiento o duda de su palabra, cayendo en la vil charlatanería.  

Muchos hablan de estas experiencias como si quien las vive, o es testigo de ellas, significara ser una persona especial o con alguna habilidad o facultad extraordinaria, pero la realidad señala que cualquier tipo de persona, sin distinción, puede llegar a ser testigo de ellos. La cuestión es como lo toma esa persona, algunos quedan impresionados o asustados, otros simplemente no se dejan sorprender, no porque no se les haga raro, sino porque simplemente no caen en la explicación rebuscada de lo preternatural, sino que en su mente se aplica la famosa teoría de la Navaja de Ockham, la cual dice que “En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta”.

Esto se refiere simplemente a que si estos fenómenos se dan en nuestro mundo, en el mundo real, su explicación se debe de encontrar también en el mundo real, no en “otro mundo”. Algunos “investigadores” presumen tener cientos de videos y fotografías de presuntos fenómenos paranormales, pero olvidan el principio básico de la fotografía, el cual consiste en que la cámara solo puede captar la refracción de la luz en la materia, y si como lo indica la física, todo en el universo es materia, todo debe de tener su explicación en ella.

Así de simple, si un aparente fenómeno paranormal fue captado por una cámara, eso indica que puede ser explicado por medio de las ciencias naturales como la física, la química o la biología, según sea el caso. A menos que se trate de un truco, que en ese caso también tiene su explicación. No busquemos explicaciones en otro mundo a fenómenos que se dan en nuestro mundo. Quienes hemos sido testigo de muchos de estos fenómenos no debemos de caer en el engaño de lo fantástico o mágico, nuestro universo tiene reglas las cuales nadie puede romper. Que un fenómeno, aparentemente no tenga una explicación, no significa que no la tenga, solo significa que hay que investigar más para descubrirla.

La investigación de los denominados fenómenos paranormales debería de estar enfocada a generar nuevo conocimiento que explique su funcionamiento, el cómo y porque se dan, desmitificándolos y depurándolos de creencias supersticiosas o esotéricas que solo hacen retroceder a la humanidad a un neo-oscurantismo mágico. Esos fenómenos solo ponen de manifiesto una cosa, la ignorancia de quien los vive para explicarlos, pues solo es falta de conocimiento de nuestro universo lo que hace que sigan existiendo dentro del campo de lo desconocido.

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