18 marzo 2017

Fantasmas y ovnis: No son lo que dicen


Para todo aquel que se diga ser ufólogo, parapsicólogo, investigador del fenómeno ovni o paranormal le tengo una pregunta: ¿Buscan resolver y desmitificar esos fenómenos o solo venerarlos? Por favor, definan su verdadera labor y tengan la decencia de realizarla con ética y seriedad correspondiente, no cometiendo o promoviendo engaños llenos de trucos, pues de esa “ufología” o “parapsicología” que se puede ver en los teatros y programas de entretenimiento en la televisión e internet. 

Hay algunos “investigadores” e incluso algunos “periodistas” que lucran con el cuento de las “oleadas ovnis”, diciendo que se ha incrementado en gran medida el índice de avistamientos en todo el mundo, lo que supondría una posibilidad que se de “el contacto” en cualquier momento. Pero ¿Cuál aumento de avistamientos ovnis? Si solo se ha tratado de reportes de gente que no sabe lo que esta viendo en el cielo o de viles engaños que han sido manipulados para hacer creer a la gente en el mito de las naves extraterrestres. 

Que en algunos países del mundo se detengan las actividades de los aeropuertos por el simple avistamiento de un presunto ovni es algo muy exagerado, y pareciera que este mito es basado en desinformación creada por pseudo-ufólogos con ciertos intereses de generar temor o llamar la atención de los fanáticos. Aquí en Monterrey y en la Ciudad de México, nunca se han detenido las actividades en los aeropuertos por la simple aparición de un supuesto ovni. 

Seamos realistas ¿quién le teme a los extraterrestres o a los fantasmas? Solo los niños en las películas de ciencia ficción o terror. El engaño del denominado “fenómeno extraterrestre” o “sobrenatural” radica principalmente en que no existe como tal; es solo un término inventado para llamar la atención de los fanáticos, no tiene que ver con la auténtica y seria investigación de los fenómenos. Todavía hay quienes quieren impresionar a otros con imágenes de globos, insectos, bolsas o luces sobre ciudades, o las “señales” en campos de cultivo, que por más que lo nieguen, no dejarán de ser obra de simples seres humanos bien organizados, e incluso algunos bajo sueldo de “investigadores”. 

Como dato curioso sobre el tema ovni, hace vario años, un presunto "contactado", quien era una persona muy discreta y seria, me dijo que cuando lleguen los extraterrestres hay que preguntarles si se van a rendir por las buenas, o por las malas; pues según sus experiencias, los humanos estamos destinados a conquistar el universo, y por eso los extraterrestres buscan dominarnos por medio de la creación de cultos basados en creencias falsas, como lo es la ufolatria. Según me dijo, los extraterrestres se creen que dios le decretó al ser humano algo así como "Sean fecundos, multiplíquense, llenen el universo y sométanlo", y por eso le tienen tanto temor a la raza humana, por su verdadero poder y su destino en el universo. 

No importa creer o no en ovnis o fenómenos paranormales, eso es lo que menos importa. Lo importante es saber que es hay fenómenos reales de los cuales no se tiene explicación, y que merecen ser investigados de manera seria, formal y objetiva. Ya no se debe buscar que la gente crea en esto, se le debe de informar adecuadamente de las investigaciones que se realizan en este campo, alejados de toda charlatanería y estafas que denigra a estos temas. 

Hay que poner orden en estos temas, empezando por los “investigadores” y sus seguidores, no dejándose arrastrar por fanatismos irracionales que solo llevan a la mediocridad y estancamiento. Tenemos que exigir resultados a quienes se digan investigadores, debemos de cuestionarlos y hacer análisis críticos de los casos. Sus evidencias no son para acumular y coleccionar, para luego olvidarlas, deben ser para resolver y poner solución a esos casos.


11 marzo 2017

Ovnis extraterrestres y el cuento de nunca acabar


Muchos aficionados a todo lo relacionado con la ufología tuvieron sus inicios viendo revistas con reportajes de ovnis que hablaban de supuestos encuentros con seres de otros mundos, de los contactos con los tripulantes de naves venidas de otros planetas, de los experimentos que hacían los alienígenas con animales y humanos, o de los supuestos mensajes que dejaron en algunas regiones del mundo.

Los más jóvenes ahora comienzan viendo videos en canales de páginas web en el internet, en donde muestran imágenes, muchas de ellas de muy mala calidad y otras tantas pésimamente truqueadas, intentando engañar a las personas diciendo que se trata de naves extraterrestres en nuestro planeta, o muestran figuras de supuestos seres de otro mundo siendo interrogados por militares o científicos, tratando de dar peso o valor a sus cuentos baratos.

Otros tantos, comenzamos con el tema de los ovnis sin saber que eran eso, viéndolos de frente, pero sin temor ni asombro, mucho menos sobrevalorándolos o idolatrándolos como algo que no son. Simplemente con la sorpresa de no saber, de momento, de que se trataba aquel objeto plateado, o luminoso, flotando en el aire como si nada le afectara, ni que eso afectara a algo.

Los 564 avistamientos de presuntos ovnis reportados por la MUFON en todo el mundo durante el mes de febrero, en donde vuelven a destacar como los principales países con mayor cantidad de avistamientos los Estados Unidos con 405 avistamientos, Reino Unido con 43 avistamientos, Canadá con 35 avistamientos, Irán con 13 avistamientos y Alemania con 7 avistamientos, nos dan a entender claramente que hay muchas personas que no saben lo que están viendo en el cielo, pero esto no quiere decir que se trate de naves de otros planetas, solo que no saben lo que están viendo.    

El problema viene cuando personas con problemas emocionales o mentales, o incluso con abismos existenciales, de esos que tienen que inventarse divinidades que le conmiseren y se compadezcan de ellos para sentirse a gusto en el mundo, se meten al tema de los ovnis y quieren manipularlo y corromperlo a su antojo, queriendo poner alienígenas por todas partes, en el pasado de la humanidad, e incluso en el presente liderando emporios empresariales, mafias o gobiernos ocultos.

Gritan a los cuatro vientos su “despertar de conciencia” pero en realidad se trata de un cerrar mentes para someterlas a creencias vacuas, y para colmo que son falsas. Sus “verdades” necesitan ser creídas para ser “ciertas”, al igual que una vil mentira, por lo que podemos constatar en ello lo insulso y fútil de su valor y profundidad.

Estamos en los tiempos del saber, ya no del creer. Las creencias son caducas y obsoletas, y más en este tipo de temas que está tan impregnado de mistificación y desinformación, tan vanagloriada por pseudo-investigadores y pseudo-periodistas que se dedican a promover y difundir falsas noticias sobre estos temas, que hipócritamente se rasgan las vestiduras si se les señala como timadores, pues se la pasan generando más ignorancia y pudrición intelectual en los fanáticos de estas parafernalias.

Afortunadamente la comunidad ufológica mundial ha estado cambiando su perspectiva, y ya no se deja arrastrar por la charlatanería tan sencillamente, pues la investigación seria y objetiva, que es la que se dedica a la demitificación del tema, ha ganado mucho terreno en los medios y las redes sociales, a pesar de que los mercaderes de las patrañas compran cada espacio que pueden con tal de hacerse ver por la gente. Ellos buscan a los medios para que los vean, a los serios les buscan los medios para poder verlos.

Ya nadie niega la posibilidad de que exista vida extraterrestre, incluso algún tipo de civilizaciones, pero ya nadie le teme a ese hipotético encuentro de mundos, de hecho, si se le temiera no seguiríamos buscando ir más allá de las estrellas, más allá de donde los mismos escritores de ciencia ficción del pasado dibujaron las primeras civilizaciones alienígenas. Pero el futuro nos dará la respuesta, el tiempo nos dará la razón.

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04 marzo 2017

De lo paranormal a lo desmitificante


La marejada de los temas ufológicos y paranormales se va renovando o actualizando según van pasando los días, varios casos nuevos surgen cada semana, pero pareciera que se sigue cayendo en el mismo bache del sensacionalismo y amarillismo desinformativo que termina por denigrar esta materia en simple blof plagado de engaños y viruta de mentiras que solo se sostienen mientras alguien se las crea. 

Por un lado nos llegaron las imágenes salidas de un hospital de Rio de Janeiro, Brasil, en donde llegó un hombre herido de bala en el rostro, todo parecería normal hasta que el hombre comenzó a proferir palabras extrañas, casi no entendibles, supuestamente satánicas, que de ser una nota policiaca pasó de una nota de terror, pues las personas comenzaron que se trataba de un supuesto hombre poseído por un demonio. 

El miedo llegó al grado de que un hombre que estaba presente, escudándose con una silla o banca del lugar, comenzó a hacer oración, como tratando de tranquilizar o exorcizar al individuo. Sin embargo otros decían que se trataba de un zombie que había ingresado a un hospital. Ambas versiones igual de disparatadas, poniendo en evidencia un pseudo-periodismo bastante deplorable. 

Como en tantas otras ocasiones similares, solo se trató de un individuo drogado que le causó problemas mentales, lo que originó toda esa escena dantesca. No es la primera vez que vemos este tipo de escenas. Pero los medios siguen haciendo una pésima labor informativa de ellas, pues no le dan el seguimiento correcto ni la cobertura adecuada que merece un falso mito creado por ellos mismos. 

Y ahora la casa de Puerto Montt, en Chile, en donde los supuestos fenómenos paranormales fueron tan notorios que hasta los Carabineros, la fuerza policial chilena, se vio involucrada; sin embargo todo desencadenó en simples testimonios de que unos vieron una cosa, otros vieron otra cosa, y los videos no muestran nada relevante o que pueda dar veracidad a lo que ahí se narró. 

Para colmo el caso en lugar de ser abordado por investigadores que buscaran darle respuesta y solución, fue inundado de curiosos aficionados al esoterismo, de esos que solo se dedican a recolectar videos de “cosas raras” (evidencias según ellos), pero no se ponen a analizarlos para solucionarlos, solo los acumulan, los coleccionan y dicen “que cada quien forme su opinión”, cuando su labor debería de ser la de unificar conceptos y concretar respuestas para desmitificar esos casos. 

Recordemos que esos “investigadores” que solo se meten a panteones y casas viejas para grabar sombras, ruidos raros o “fenómenos paranormales” no son investigadores. Los investigadores son aquellos que se dedican a analizar las supuestas evidencias presentadas de un presunto fenómeno paranormal para darle solución. Los que solo van a recolectar testimonios o grabar video y tomar fotos, solo son recolectores. Pues quien ni siquiera hacen la pesquisa (investigación para descubrir algo) de forma correcta, solo recolectan, acumulan y coleccionan. 

En una época en donde conseguir una buena cámara de video o fotográfica no es difícil, es triste ver que las evidencias de lo “paranormal” siempre están pésimamente captadas. Pero hay que saber que por muy buena que sea la cámara, no quiere decir que se trate de un buen “investigador”, pues el uso de una herramienta no hace al experto, es el adecuado manejo de la herramienta de trabajo, aunque esta sea de bajo presupuesto, lo que convierte en perito (experto) a quien realiza la labor de la investigación. 

Que todos tengan un desmitificante día.